Guía pilar · Caída capilar

Caída del cabello: causas, tipos y cuándo preocuparse

Perder pelo todos los días es absolutamente normal. Lo que cambia el panorama es el patrón, la cantidad y la duración. Esta guía explica el ciclo natural del cabello, las causas reales detrás de las pérdidas, cómo distinguir lo fisiológico de lo patológico y qué soluciones existen hoy con evidencia.

La caída del cabello genera más ansiedad de la que merece la mayoría de las veces, y menos preocupación de la que necesitaría en otras. Saber dónde está la línea entre una muda estacional y un problema que requiere diagnóstico ahorra meses de productos inútiles y, sobre todo, llega antes a tratamientos que sí funcionan cuando son necesarios.

El ciclo del pelo: por qué se cae aunque esté sano

Cada folículo trabaja de forma independiente y atraviesa un ciclo dividido en tres fases:

AnágenaCrecimiento

Dura entre 2 y 7 años. El 85-90 % de los folículos están aquí en cualquier momento.

CatágenaTransición

Dura unas 2-3 semanas. El folículo se contrae y deja de producir fibra.

TelógenaReposo y caída

Dura unos 3 meses. Al final, el cabello se desprende y un nuevo pelo empieza a crecer.

Como cada folículo va a su ritmo, perder entre 50 y 100 cabellos al día entra dentro de la normalidad. En personas con melena larga o que se lavan con poca frecuencia, esa cifra puede parecer mayor porque se acumulan los cabellos de varios días en el peinado.

Caída normal vs. caída preocupante

Hay tres preguntas clave que te ayudan a distinguir una de otra:

  1. ¿Cuánto? Si después de cepillarte sueles dejar más de 150-200 cabellos, o si encuentras mechones llamativos en la almohada o la ducha varias semanas seguidas, hay motivos para indagar.
  2. ¿Dónde? Una caída difusa en toda la cabeza apunta a un efluvio. Una pérdida focalizada (entradas, coronilla, raya más ancha en mujeres) sugiere alopecia androgenética. Zonas redondeadas y sin pelo orientan a alopecia areata.
  3. ¿Desde cuándo? Una caída intensa que dura tres meses o más merece valoración médica. Lo agudo y puntual suele resolverse solo; lo persistente, no.
Señales de alarmaPérdida en parches redondos, picor o descamación intensa, dolor en el cuero cabelludo, caída brusca acompañada de fiebre, o pérdida de cejas y otras zonas. Estos síntomas merecen valoración dermatológica sin esperar.

Causas más frecuentes de caída del cabello

Alopecia androgenética

Es, con diferencia, la causa más frecuente de pérdida de pelo en hombres y mujeres. Tiene base genética y depende de la sensibilidad de los folículos a la dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona. En hombres se manifiesta con entradas, retroceso de la línea frontal y pérdida en la coronilla; en mujeres, con un ensanchamiento progresivo de la raya central y pérdida difusa en la zona superior. Es progresiva y no se cura, pero existen tratamientos que pueden frenarla y mejorar la densidad. Tienes el detalle clínico, las escalas Hamilton-Norwood y Ludwig y el manejo en nuestra guía dedicada a la alopecia androgenética.

Efluvio telógeno

Es una caída difusa, intensa y reversible. Ocurre cuando un porcentaje anormalmente alto de folículos pasa simultáneamente a la fase de reposo, normalmente como respuesta a un evento estresante: una enfermedad febril, una intervención quirúrgica, una pérdida de peso brusca, un parto, un duelo, el inicio o el cese de medicación. La caída aparece 2 o 3 meses después del desencadenante y suele resolverse sola entre 6 y 9 meses tras la causa. Profundizamos en mecanismo, desencadenantes y manejo en la guía de efluvio telógeno.

Estrés y ansiedad sostenidos

El estrés agudo puede disparar un efluvio telógeno; el estrés crónico mantiene altos niveles de cortisol que afectan al ciclo capilar y pueden empeorar otras alopecias. La caída por estrés es real y bien documentada, aunque a menudo se utiliza como cajón de sastre cuando no se ha buscado otra causa. Si llevas semanas o meses con caída intensa, no te quedes con el "es estrés" sin descartar otras posibilidades.

Déficits nutricionales

Algunos déficits nutricionales producen o agravan la caída del cabello. Los más relevantes:

  • Hierro y ferritina baja: es la causa más frecuente en mujeres en edad fértil, especialmente con reglas abundantes o dietas vegetarianas/veganas mal planteadas.
  • Vitamina D: niveles bajos se asocian con varios tipos de alopecia, aunque la relación causal aún se estudia.
  • Zinc y proteínas: cruciales para la formación de queratina; déficits aparecen sobre todo en dietas restrictivas.
  • Vitamina B12: particularmente en personas vegetarianas sin suplementación.

Antes de tomar suplementos por iniciativa propia, conviene confirmar el déficit con una analítica. La biotina, popular como "vitamina del pelo", solo es útil cuando hay deficiencia real, algo poco frecuente. En la guía de nutrición y cabello entramos en detalle.

Causas hormonales

Tiroides (tanto hipo como hipertiroidismo), síndrome de ovario poliquístico, menopausia y cambios en anticonceptivos pueden provocar o influir en la caída. La menopausia, en concreto, suele acelerar la alopecia androgenética femenina por la caída de estrógenos.

Caída posparto

Durante el embarazo, los altos niveles de estrógenos prolongan la fase anágena y muchas mujeres notan el pelo más denso. Tras el parto, esos folículos pasan en bloque a fase telógena y se desprenden entre los 2 y 6 meses posparto. Es un efluvio telógeno fisiológico que se recupera espontáneamente en los meses siguientes; la densidad vuelve a su estado habitual entre 6 y 12 meses después del parto.

Otras causas

  • Medicamentos: quimioterapia, anticoagulantes, retinoides, algunos antidepresivos y betabloqueantes pueden inducir caída.
  • Tratamientos capilares agresivos: alisados químicos, tintes muy frecuentes y peinados de tracción mantenida (coletas tirantes, extensiones, rastas) pueden provocar alopecia por tracción.
  • Enfermedades autoinmunes: la alopecia areata, en la que el sistema inmune ataca al folículo, produce parches redondos sin pelo.
  • Infecciones del cuero cabelludo: hongos, foliculitis o psoriasis severa pueden provocar caída localizada. La salud del cuero cabelludo es la base; consulta nuestra guía de cuero cabelludo.

Una valoración profesional está justificada cuando concurren una o varias de estas situaciones:

  • La caída es intensa o claramente mayor de lo habitual y dura más de tres meses.
  • Aparecen zonas despobladas, parches sin pelo o un ensanchamiento evidente de la raya.
  • Hay picor, descamación, enrojecimiento o dolor en el cuero cabelludo.
  • El pelo cambia de textura: se vuelve más fino, frágil o quebradizo de forma generalizada.
  • Tienes antecedentes familiares de alopecia y empiezas a notar cambios temprano.
  • La caída afecta también a cejas, pestañas u otras zonas del cuerpo.

El dermatólogo evaluará el patrón de la caída, hará preguntas sobre el contexto (medicaciones, dieta, estrés, antecedentes), pedirá analítica si procede, y puede recurrir a una tricoscopia (examen del cuero cabelludo con dispositivo de aumento) para evaluar la densidad, el grosor y el estado de los folículos. Cuanto antes se inicia un tratamiento adecuado, mejores son los resultados, especialmente en alopecia androgenética.

Panorama de soluciones

No hay una única respuesta a la caída porque no hay una única causa. A grandes rasgos, las opciones disponibles hoy son:

EnfoquePara qué casosEvidencia
Corregir la causa subyacenteEfluvios, déficits nutricionales, problemas hormonalesAlta cuando se identifica bien
Minoxidil tópicoAlopecia androgenética masculina y femeninaSólida en ambos sexos
Finasterida oralAlopecia androgenética masculinaSólida con seguimiento médico
Mesoterapia / PRPAlopecia androgenética leve-moderada, complementoModerada, en aumento
Injerto capilar (FUE/FUSS)Áreas estables sin recuperación posibleBuena con candidato adecuado
Cuidados básicos y rutinaCualquier caída para limitar daño añadidoIndirecta pero importante

Cada opción tiene matices, contraindicaciones y expectativas distintas. Repasamos todas en detalle en la guía de tratamientos capilares. Y si todavía tienes dudas sobre cómo cuidar el pelo que conservas, la guía de cuidado del cabello es el complemento natural de esta lectura.

Aviso médico. La información de esta página es divulgativa y no sustituye la consulta con un dermatólogo. El diagnóstico y tratamiento de la caída del cabello debe ser individualizado y supervisado por un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre la caída del cabello

¿Cuántos cabellos al día son normales perder?

Entre 50 y 100 cabellos al día se considera dentro de la normalidad. Cifras superiores mantenidas durante semanas pueden indicar un efluvio telógeno u otra causa que conviene valorar con un profesional.

¿La caída por estrés se recupera?

En la mayoría de casos, sí. El efluvio telógeno asociado a estrés agudo, enfermedad o cambios bruscos suele revertirse en 6-9 meses una vez resuelta la causa. Si la caída es persistente, conviene buscar otras causas.

¿Cuándo debo acudir al dermatólogo?

Si la caída es intensa o repentina, dura más de tres meses, aparecen zonas despobladas, picor o descamación, conviene una valoración profesional para identificar la causa concreta y orientar el tratamiento.

¿La caída posparto es normal?

Sí. Es un efluvio telógeno fisiológico que aparece entre el segundo y el sexto mes posparto. Se recupera de forma espontánea en los meses siguientes y no suele requerir tratamiento.

¿La alopecia androgenética se cura?

No tiene cura, pero puede frenarse y mejorar densidad con tratamientos médicos como minoxidil o finasterida, siempre bajo prescripción y seguimiento profesional. Cuanto antes se inicia, mejores son los resultados.

¿Los suplementos para el pelo realmente sirven?

Solo cuando corrigen un déficit real. Tomar suplementos sin tener una analítica suele ser innecesario y, en algunos casos (vitamina A, selenio en exceso), puede empeorar la caída. Confirma siempre el déficit antes de suplementar.